
Tras comprar la cabina de ducha fabricada por Thais, al recibirla, había que instalarla en el interior de una VW-T-5.
Lo primero fue buscar los puntos de anclaje en el techo. Ya de origen, esta furgo viene con cuatro anillas en el techo de material plástico, diseñadas para anclar en ellas una red de protección anti caída para la cama superior, en el caso de que en esta cama se destine a dormitorio infantil.
Al desmontar una de estas anillas para ver el espesor del techo……………………

Con un destornillador y una punta de torx.

Me percaté de que el techo está construido en una especie de fibra de unos 3 cm. de grueso.


La ubicación en el techo de estas cuatro anillas, no es la adecuada para colgar la ducha Thais, pues están muy juntas y la cabina queda torcida y muy arrugada en su parte alta respecto al suelo.
Así que había que conseguir cuatro anillas parecidas para fijarlas en el techo, en el lugar adecuado para colgar la cabina de ducha.
Buscando por todo tipo de comercios de bricolaje y ferreterías, sólo encontré las anillas, pero sin la pestaña rígida donde atornillarlas al techo, pues echando mano de mi amigo el PVC, un poco de calor, doblando la plancha de 2mm. de espesor

Consigo hacer estas cuatro piezas

Un taladro de Ø4 mm. por donde introducir el elemento de sujeción.

Para sujetar estos anclajes en el techo, al estar hecho de una fibra como aislante, y no queriendo taladrar todo el techo y salir al exterior, me decidí por estos remaches de Ø4 mm., pero que en vez de ensanchar su grueso como los remaches más habituales, lo que hacen es abrirse como una flor.
Observar esta foto 8, el círculo amarillo, es una prueba de cómo se abren estos remaches en forma de flor al instalarlos, ideal para el guarnecido de fibra de la VW T-5

Estos remaches, se distinguen de los normales, por la bola del extremo, en vez de tener un asiento plano, tienen cuatro aristas que cortan y abren el remache como pétalos de una flor

Y para fijar dos de estos anclajes al techo, en su parte delantera, no hace falta ni siquiera hacer agujeros, los introducimos por esta junta con cierta fuerza entran bien.

Los remachamos en varias prensadas con la remachadora normal.

Ya tenemos dos puntos de anclaje para las cuerdas de la cabina de ducha, a cuyos extremos fijamos sendos mosquetones diminutos de llavero

Al buscar la ubicación del anclaje para las dos cuerdas de la parte trasera, vemos que no hacen falta las otras dos anillas, pues el lugar idóneo coincide muy cerca de los extremos de los amortiguadores que levantan la cama, y alrededor de los extremos de estos amortiguadores, es donde anclamos las dos cuerdas por medio de un simple nudo le hacemos una anilla a la cuerda y simplemente puestos por encima quedan firmemente anclados, colgamos una de las cuerdas.

Y al colgar la cabina de ducha por el otro lado, el plástico de la cabina de ducha, RASSSSS! Se rasgó, toma ya!!

Lógico resultado, pues mirando la calidad de su construcción, veo que ese plástico está cosido de un modo muy débil a las cintas de anclaje superior y también en la parte alta de la cremallera.
El plástico al estar cosido en forma simple a las cintas textiles, por el efecto de los agujeros por donde pasa el hilo, no aguanta el esfuerzo y se rasga.
Así que hay que reforzarla en todo el perímetro superior para que aguante su uso normal.
Descosemos el hilo que ha provocado el rasgado.

Abrimos el bies en cuyo interior estaba cosida la cortina de plástico.

Y con la misma máquina de coser que confeccioné la primera cabina de ducha plegable en el 2007, clicar aquí para ver el brico, al igual que hice con ella, refuerzo con cintas de poliéster por ambas caras del plástico con puntadas de 4 mm. para no seccionar el plástico.
Quitando los inútiles tubitos de plástico, le coso a todo el contorno de la cabina y por ambos lados del plástico, un refuerzo de cinta de poliéster.

Esto ya es otra cosa, por lo menos el peso de la cabina queda más repartido.

Llegando a los anclajes de las otras tres esquinas, se los ponemos nuevos, con unos 12 cm. de longitud por ambas caras del plástico de la cabina.

Así aguantará mucho más el uso normal de esta cabina, ya que tal como estaba confeccionada dudo que pudiera soportar cierto número de usos sin romperse.

Ya con la parte superior reforzada, podemos anclarla en el techo para ver que tal queda.
Vista desde su interior, podéis ver los anclajes de la parte delantera.

Y en su parte trasera, anclada a la parte superior de los amortiguadores que levantan la cama por medio de una simple argolla anudada del mismo cordel.

Había que unir la cortina con la cubeta de lona de PVC, por medio del velcro que llevan ambas piezas, y OOOH!! dos sorpresas:
la primera; los dos velcros no se acoplan bien entre sí, pues al unirlos es imposible hacerlo con un correcto cierre, ya que el velcro de la cortina es más largo de lo debido y sobra longitud respecto al velcro de la cubeta, por lo que queda un bucle imposible de cerrar.

Y la segunda sorpresa; la cubeta, en una de sus esquinas termoselladas está rasgada.



Comunicando este defecto a la empresa Thais, nos atienden muy correctamente y en menos de 24 h. ya tenemos en casa una nueva cubeta de PVC, comprobamos las esquinas que están bien termoselladas, pero el perímetro de unión a la cortina en velcro, sigue siendo demasiado corto, quedando el mismo bucle que la anterior cubeta.
Situamos este bucle en el lugar por donde introducir la bomba de achique y rotulamos la cubeta en esa zona para encontrarla con rapidez al montar la ducha.

Y aquí una imagen de la cabina montada, a falta de adaptar la bomba de achique

Para adecuar la bomba de achique suministrada con la cabina de ducha, se tuvo que bricolar de lo lindo:
Lo primero fue recortar la longitud de sus tres patas, pues cuanto más cortas sean, menos agua sin absorber nos quedará en la cubeta tras la ducha, con dejarlas entre 1,5 y 2 mm. ya es suficiente.

Las rebajé en la amoladora, pero se puede hacer con una simple lima, procurando redondear bien sus extremos para evitar punzonar la cubeta de lona.

Tomamos un trozo de tubo de PVC de Ø exterior 10 mm , aplicando calor con el decapador térmico, lo curvamos para adaptarlo en forma de gancho, para colgarlo de la fregadera, y en su extremo inferior le conectamos la manguera, simplemente a presión queda bien ajustada.

En la turbina de la bomba, no le pueden entrar pelos ya que se enrollarían en su eje bloqueando su motor y destruyéndola por completo.
La bomba necesita una protección, con un trocito de tela mosquitera y un par de trocitos de cámara de bici de carretera………………….

Colocamos la mosquitera y la fijamos con un primer tozo de cámara de bici.

Y para que no se deslice la mosquitera por el cuerpo cilíndrico de la bomba, le ponemos un segundo trozo de cámara que abrace mitad el cuerpo de la bomba y la otra mitad la primera cámara que oprime la mosquitera.

Para no darle tirones al cable de la bomba, una buena solución es fijarlo con una abrazadera de nylon, dejando un bucle.

Y alargamos el cable que trae de origen, pues es sumamente corto, situando el interruptor en un buen lugar para evitar que se moje, pues nada tiene de impermeable, ojo al enchufe de 12 V. si lo desmontáis, veréis que los cables están unidos a sus bornes de un modo muy precario, en este caso los fijé con soldadura de estaño, como debiera estar hecho.

Y esta será su posición cuando esté la bomba dentro de la ducha.
La manguera transparente tiende a mantener la forma curvada al estar enrollada durante mucho tiempo desde que se fabricó.
Por lo que tuve que enderezarla aplicándole calor con el decapador térmico, tras ello hay que guardarla extendida y no enrollada, pues de volver a quedar curvada, la bomba no llegaría al suelo de la cubeta dejando una buena cantidad de agua sin absorber.

Y ahora la prueba, una ducha real, montar la cabina:

Un buen sitio para colgar la manguera flexo mientras no la usamos, a la hora de la instalación


Y a ducharse tocan, con el agua calentita procedente del boiler

La presión del agua es suficiente para ducharse bien, la cantidad de los 26 escasos litros del depósito de origen de la VW T-5 es un poco escasa para la ducha de dos personas, pero si se va rápido, todavía sobra algunos litros, en cuestión de media hora se monta el conjunto, se duchan dos personas y se desmonta.

Una vez desmontada, si le da el sol, se seca en media hora y a plegarla para el siguiente uso.
Al reforzar la parte alta de la cortina, le quité los cuatro tubos que llevaba, y gracias a ello, la cabina se puede plegar de forma que ocupa menos espacio si la plegamos de este modo:








Y este es el bulto final que ocupa esta cabina de ducha Thais tras el tuneado

Así que quienes ya tengáis esta cabina de ducha, si aún no se os ha rasgado, os aconsejo reforzarla de este modo, y para quienes estéis pensando en comprarla, mejor reforzarla antes de que se os rasgue, aquí tenéis esta pequeña guía de cómo lo he hecho, o si el fabricante ve este brico también puede corregir los errores.
Y colorín colorado este brico se ha acabado.
Fuente: Furgovw – alcasa







